"Día Mundial de la lucha contra el SIDA 2014 en México"

Día Mundial de la lucha contra el SIDA 2014 en México

El asambleísta Orlando Anaya González urgió a emprender acciones que frenen el número de contagios de VIH en el Distrito Federal.

Orlando Anaya González
Anaya González urgió a emprender acciones que frenen el número de contagios de VIH. (Foto: Twitter)

En el marco del Día Mundial de la lucha contra el SIDA, que se conmemora el 1 de diciembre, también destacó la necesidad de crear conciencia sobre prevención, tratamiento y apoyo a quienes padecen este síndrome desde una perspectiva integral de equidad de género.

De ahí que el integrante de la Comisión de Salud en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) reiteró el llamado a no relajar la política de prevención, pues representa el único camino para evitar los contagios masivos de esta grave enfermedad.

“Urge la necesidad de plantear nuevas rutas para trabajar a favor de la promoción de la salud de los habitantes. Es de suma importancia que cada una de ellos conozcan los riesgos y las consecuencias de una práctica sexual riesgosa”.

También consideró como infructuosa la estrategia de la Secretaría de Salud local de distribuir 12 millones de preservativos masculinos, ya que en los últimos meses ha aumentado el número de nuevas infecciones de Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) entre los capitalinos, que afecta a muchas embarazadas.

La estrategia de condones masculinos representa una gran oportunidad para la prevención, pero muestra la desigualdad de métodos de prevención para mujeres, consideró el legislador del Partido Acción Nacional.

“A pesar de que la Secretaría de Salud menciona la existencia del condón femenino en los centros de salud, la realidad es que no hay disponibilidad y acceso real a estas otras opciones, lo que impide el acceso pleno a sus derechos del ejercicio de una sexualidad protegida”.

El panista urgió igualmente a luchar contra la estigmatización y la discriminación hacia quienes padecen esta enfermedad, ya que muchas de las personas que viven con VIH quedan relegadas de oportunidades laborales, escolares o incluso son excluidas de su entorno familiar.