"Historia del Panteón de Oriente en Durango"

Historia del Panteón de Oriente en Durango

Aquí podrás conocer la historia del Panteón de Oriente en Durango, un excelente lugar que puedes visitar por el Día de los Muertos el 1 de noviembre de 2014.

Panteón de Durango
Aquí podrás conocer la historia del Panteón de Oriente en Durango. (Foto: Twitter)

La historia del Panteón de Oriente en Durango  se remonta desde hace 156 años. El lugar alberga en sus terrenos los restos de hombres ilustres de la entidad por lo que en sus paredes se encierra un sin número de leyendas, como ocurre aquí con el escultor y pintor Benigno Montoya.

Virginia Ruiz, coordinadora de museos y Exposiciones del Instituto Municipal de Arte y Cultura del municipio de Durango, manifestó que la festividad del Día de Muertos es una oportunidad para resaltar y dar a conocer las obras del museo local de Arte Funerario. Recordó que este panteón fue durante 145 años el único cementerio público, y a lo largo de este tiempo se construyeron monumentos funerarios, mismos que se esculpieron con los estilos arquitectónicos de la época. Familias adineradas y modestas pedían esculturas especiales de cantera a Montoya para el adorno de las tumbas en memoria de los seres queridos, sin saber, que en décadas se convertiría en una exposición del Arte Funerario en el corazón del Panteón de Oriente.

Una de las leyendas del mausoleo es la de Cuca Mía, cuya tumba está dedicada a Refugio Sáenz de Gavira la esposa del general Gabriel Gavira. Ella había pactado con su marido que antes de morir se darían un último beso. Sin embargo, el general estaba de batalla por la Revolución cuando le anunciaron la muerte de su esposa, por lo que corriendo llegó a Durango en donde después de días de haber fallecido. Él solicitó la exhumación del cuerpo, pero lo que descubrió fue terrorífico: el cuerpo de la esposa estaba boca abajo y tenía rasguños en la cara, por lo que se piensa que fue enterrada viva, y raíz de ello nació otra leyenda. Esta tumba es única pues no hay otra que se le parezca, no tiene ángeles, ni cruces, guirnalda de rosas o flores de lis, sino que es un tronco que contiene un nido con cuatro pichones abandonados por una paloma madre que yace sin vida al pie del conjunto, sobre el tronco hay un gran jarrón para depositar flores.

Al pie de este monumento hay un cuadro en el que dice Cuca Mía, del cual en este momento sólo se encuentran legibles Ca Mia, y al costado el epitafio es un poema que dice “Fue a un tiempo honrada y hermosa, raro en una mujer sin fortuna, cual ninguna cariñosa, discreta como ninguna”.