"Policías municipales también son culpables de la matanza de San Fernando"

Policías municipales también son culpables de la matanza de San Fernando

Según la investigación realizada por una organización, los policías municipales también son culpables de la matanza de San Fernando. Conoce más detalles.

Policías municipales de San Fernando
Alrededor de 72 migrantes fueron asesinados en el 2010 por los Zetas. (Foto: Twitter)

Una organización civil fue la responsable de seguir con la investigación de la masacre contra 72 migrantes en la frontera de México. Según lo estudiado, los policías municipales fueron también culpables, junto a los Zetas, de la matanza de San Fernando.

El grupo Archivo de Seguridad Nacional (ASN), fundado en 1985 por periodistas y académicos de Estados Unidos, logró que la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) desclasificara un documento del expediente sobre la matanza de San Fernando, estado de Tamaulipas.

Según la tarjeta de la PGR, Álvaro Alba Terrazas, uno de los detenidos en los hechos de San Fernando, dijo a los investigadores que policías y agentes de tránsito fueron pagados por entregar prisioneros a los Zetas.

Los policías actuaron como vigías para el grupo y ayudaron con la interceptación de las personas, además de permitir las actividades ilegales de los Zetas, indicó la ONG.

La organización afirmó que los policías municipales participaron en la ejecución sumaria de 72 migrantes en agosto de 2010, así como en un número incalculable de asesinatos similares que culminaron en el descubrimiento, en abril de 2011, de otros cientos de cuerpos en fosas comunes en la misma parte del estado de Tamaulipas.

“Al igual que el caso de Ayotzinapa, las masacres en San Fernando son sintomáticas de la guerra sucia de la corrupción y la narcopolítica que ha consumido partes de México en la última década”, indicó el organismo, que se encarga de divulgar documentos secretos de diversos Gobiernos.

Por último, añade que la documentación disponible deja pocas dudas de que policías municipales en Tamaulipas, Nuevo León, Ciudad Juárez (Chihuahua) y otras zonas eran parte de los equipos de seguridad de los cárteles y también eran víctimas de la violencia entre esas organizaciones.